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CHICÓ Y NOGAL: LA ESCASEZ DE OFICINAS QUE YA ESTÁ AQUÍ

30 de septiembre de 2026 · IsarcoGroup
Construcción
CHICÓ Y NOGAL: LA ESCASEZ DE OFICINAS QUE YA ESTÁ AQUÍ

El mercado de oficinas de Bogotá cerró junio de 2026 con una vacancia general de 5,4%, la cifra más baja en varios trimestres. Pero ese promedio esconde una realidad más contundente en los corredores empresariales más consolidados de la ciudad: en Avenida Chile, Nogal-Andino y Chicó, la disponibilidad de oficinas está por debajo del 1%. En la práctica, esto significa que en esas zonas casi no hay oferta disponible para una empresa que hoy quiera instalarse.

 

Para el propietario de una oficina o un local comercial en esos sectores, este dato cambia el cálculo de decisión: la escasez no es una proyección, es la condición actual del mercado.

 

¿Por qué el norte de Bogotá se quedó sin oferta?

 

El inventario de oficinas clase A en la ciudad se ubica en 1,36 millones de metros cuadrados distribuidos en 121 edificios. Firmas como Cushman & Wakefield atribuyen la caída sostenida de la vacancia a una demanda corporativa que ha cambiado de naturaleza: ya no se trata solo de metros cuadrados, sino de espacios que funcionen como entorno colaborativo, con estándares técnicos y de conectividad que gran parte del inventario más antiguo no ofrece.

 

Los sectores más activos en esta demanda —tecnología, servicios financieros y logística— están concentrando operaciones de gran formato, en algunos casos superiores a 10.000 metros cuadrados, lo que satura primero el inventario de mejor calidad en las ubicaciones más consolidadas.

 

Lo que esto significa para la comercialización de activos propios

 

  • La vacancia por debajo del 1% en Chicó y Nogal-Andino indica un mercado de vendedor, no de comprador: el propietario tiene poder de negociación sobre precio y condiciones.

 

  • La escasez de oferta de calidad está presionando al alza los precios de arriendo y venta en estos corredores.

 

  • El pipeline de nueva construcción de oficinas en la ciudad supera 1,8 millones de metros cuadrados junto con bodegas, pero se concentra en corredores distintos a los premium consolidados, lo que no resuelve la escasez en el corto plazo en Chicó.

 

Para Isarco Inmobiliaria, este escenario confirma la tesis detrás de la comercialización de activos propios y en consignación en el norte de la ciudad: la ubicación en corredores de vacancia estructuralmente baja es, hoy, el argumento comercial más fuerte frente a cualquier propietario o inversionista que esté evaluando vender, arrendar o adquirir oficinas y locales en Bogotá.

 

Una ventana de oportunidad con fecha de vencimiento

 

Los ciclos de vacancia baja no son permanentes: nueva oferta eventualmente entra al mercado y equilibra la ecuación. Mientras eso ocurre, los propietarios de activos ubicados en Chicó, Nogal-Andino o corredores equivalentes están en el momento óptimo del ciclo para cerrar operaciones en condiciones favorables, antes de que la entrada de nuevo inventario en otros sectores empiece a moderar la presión sobre precios.

 

Fuentes consultadas

 

 

 

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